Hace algunos unos días, ojeando blogs y revistas digitales de moda, se me dibujó una amplia sonrisa en la cara, de esas que van de oreja a oreja, y es que en cada página veía repetidas dos de mis palabras favoritas: Tendencias y Primavera. Imaginad como me quedé cuando las vi escritas formando casi una palabra compuesta…

Miles de lentejuelas brillando en looks de trajes de chaqueta de Louis Vuitton.   Combinaciones de blanco y negro; y estampados de cuadros muy a lo Anya Taylor-Joy en Gambito de Dama. Pasarelas repletas de Wide pants, estragos del confinamiento y las horas de teletrabajo.

Estas y otras muchas tendencias para esta primavera-verano 2021 tomaron forma en mi cabeza y empecé a pensar en cómo podrían lucirse en un evento corporativo. Y es que, cómo echamos de menos los eventos sociales, pero ¿y los de empresa?

Cuando hablo de eventos de empresa no me refiero a aquellos con una finalidad únicamente laboral como seminarios, conferencias, ferias, reuniones o lanzamientos de productos (que ojo, también tienen su gracia), sino a aquellos con un propósito un poco más lúdico como entregas de premios, cocktails, cenas de gala… Aquellos donde poder echar a volar la imaginación y sentirte en la noche de los Goya de tu gremio.

 

ABRIENDO EL ARMARIO

Siempre que me preguntan por mi experiencia en la organización de un acto corporativo cuento cómo me sorprendió aquel que tuve la oportunidad de organizar para una multinacional, aquí en España. Y si lo recuerdo de forma especial es precisamente por el código de vestimenta que se estableció para aquella jornada. Se trataba de un evento de una compañía internacional en el que participaban personas de diferentes nacionalidades, así que ¿por qué no interpretar el dress code dependiendo del lugar de origen de cada invitado? ¡Pues así lo hicieron! Me pareció de lo más original, pero, sobre todo, me pareció un gran favor por parte de los anfitriones a sus “huéspedes”.

Todo el mundo, llegados a este punto, me pregunta lo mismo: ¿Cómo de importante es  cumplir el protocolo de vestimenta en este tipo de actos? La respuesta es fácil. Primero, haz caso a lo que indique la invitación. Debemos vestir siguiendo el protocolo que así se indique, si es que lo hay. Por hacernos una idea, y siguiendo las pautas básicas, es probable que sea uno de estos tres: Business (vestido de cóctel para ellas y traje para ellos);  Black tie (vestido largo y frac o smoking); y por último, Business casual (vestido o traje sastre y khakis con camisa y blazer).

En caso que no se señale dress code, ya lo dijo Coco Chanel: “La sencillez es la clave de la verdadera elegancia”. Para el equipo de La Alquimista existe un mandamiento principal y es “no investigues demasiado, la sencillez es siempre un acierto”. Y algo fundamental, no dejes de ser tú mismo. Uno mismo es el mejor referente.

Seamos prácticos: si habitualmente no llevas zapatos de tacón, no los lleves este día tampoco, la incomodidad se nota a la legua. Hay opciones elegantísimas de zapatos con poco tacón o, incluso, planos. Lo mismo que si habitualmente no llevas traje de chaqueta. En este caso, la expresión “parece que lleva la percha en el traje” se hace más obvia que nunca. Busca alternativas como blazers y pantalones de vestir.

Como en todo protocolo, no podemos olvidar que existen prendas prohibidas. Cualquiera excesivamente corta (ya sea falda, pantalón o vestido) para las mujeres y zapatillas de deporte para los hombres están contraindicadas. Este tipo de atuendos, mejor para eventos más informales. Solo unos pocos pueden permitirse este tipo de licencias, bien sea por su estatus en la empresa o por tener una gran personalidad, y del cual todo el mundo espera que se salga del guión.

Un último consejo, aunque la atmósfera que impregna esta danza de estilos invite a la distensión, no tenemos que olvidar que nos movemos en un terreno delicado. Probablemente estén nuestros jefes, seguramente nuestros compañeros y puede que proveedores. Por mucho que pueda no parecerlo, sigue siendo trabajo, y más tarde esos compañeros o jefes con los que hemos pasado una agradable velada  estarán el lunes de nuevo en la oficina… Mejor no tener que dar explicaciones.

Si ojear revistas digitales de tendencias ya me había sacado una enorme sonrisa, hacer este repaso por lo que sería volver a asistir a uno de estos eventos y prepararme ¡casi me transporta! En palabras de la novelista Allison Lurie, “una vez que se empieza a pensar en ello, todo el mundo se da cuenta de que la ropa significa algo”,  y espero que después de haber pensado en ello conmigo, tenga un poco más de significado.